Los volquetes se utilizan para transportar mercancías a granel o en pequeñas piezas. En la agricultura, este tipo de máquina es muy solicitada durante la cosecha y la preparación del forraje. Otra estrecha especialización de los volquetes es la extracción y explotación de minerales.
La velocidad de conducción de una máquina autopropulsada puede alcanzar los 100 km/h, y la capacidad de carga útil puede variar en función del modelo y la marca de la máquina. Algunos volquetes tienen una capacidad de carga de hasta 450 toneladas, y el peso del propio volquete oscila entre 5 y 50 toneladas.